ORANDO CON LA PALABRA

Esta parábola no es solo una enseñanza moral. Es una revelación: el rostro de Dios se ha hecho cercano. Dios mismo es el Buen Samaritano. Se ha detenido junto a nuestra humanidad herida, nos ha levantado del polvo, ha vendado nuestras heridas y ha pagado, con su propia vida, la cuenta que nosotros no podíamos saldar.

Jesús no nos invita a preguntarnos quién es el prójimo, sino a hacernos prójimos. A dejar de mirarnos a nosotros mismos para mirar con los ojos de Dios. Ser prójimo no es una casualidad, es una decisión. Es elegir un modo de estar en el mundo: con los ojos abiertos para ver el dolor, el corazón disponible para dejarnos conmover, y las manos dispuestas a sanar y acompañar.

Una Iglesia fiel al Evangelio no puede vivir encerrada ni replegada sobre sí misma. Está llamada a ser posada para los heridos del camino, lugar de sanación, espacio de ternura, taller de esperanza. Está llamada a gastarse y desgastarse en el servicio, a derramar el vino de la alegría y el aceite del consuelo sobre las heridas concretas de las personas y del mundo.

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.