NO AGOBIAR NUESTROS CORAZONES Y VIGILAR

Fray Roberto Pasolini
Predicador de la Casa Pontificia

El tiempo de Adviento es un tiempo en el que renovamos nuestra espera del Señor que ya ha entrado en la historia, pero que volverá para llevarla a término.

Es un tiempo breve pero intenso, en el que despertar, como decimos en estos días, no significa no hacer nada, dormirse, acostarse en algún sitio, sino, al contrario, volver a despertar toda nuestra lucidez y asombro ante la realidad, y ante lo que Dios, en realidad, realiza.

Aunque la realidad, como nos recuerda el Evangelio, nos asuste a menudo: signos terribles, angustias, miedos, guerras, terremotos, cataclismos… El Evangelio dice incluso que todos morimos de miedo ante la realidad, y esto es verdad por muchas razones.

Sin embargo, en esos momentos, Jesús dice: «Levantad la cabeza y daos cuenta de que vengo y vuestra liberación está cerca».

Sería bueno tener esta capacidad. ¿Cómo hacerlo? Jesús da dos indicaciones básicas.

La primera es: no agobiéis vuestros corazones. En nuestro corazón hay deseos equivocados, cosas que nos hacen vivir con un ritmo agobiado porque vamos buscando en la realidad algo que no está ahí. Por eso, no agobiar el corazón significa encontrar la profundidad adecuada de nuestros deseos, comprender lo que realmente deseamos y lo que la realidad puede ofrecernos.

Y luego Jesús dice: «Velad orando». No basta con rezar, primero hay que abrir bien los ojos, vigilar. Esta es una indicación muy importante, porque muchas veces decimos oraciones pero no nos pasa nada, porque todavía tenemos los ojos cerrados, es decir, no tenemos una mirada de confianza y de atención sobre la realidad. Y, en cambio, el tiempo de Adviento comienza exactamente así: abriendo los ojos, entrando en nuestro corazón, empezando a rezar.

MENSAJES DEL PAPA LEÓN


@Pontifex_es

11/2: Que la Virgen De Lourdes, a quien hoy celebramos, os acompañe maternalmente, interceda por vosotros ante Dios y os obtenga las gracias que os sostengan en vuestro camino. A ella confiamos a todos los enfermos, que hoy, Día Mundial del Enfermo, recordamos con especial afecto.

11/2: Orar con las Escrituras abre la puerta a una relación íntima con Dios, que a través de estos escritos sagrados nos invita a conversar con Él. Los animo a leer y contemplar diariamente la palabra inspirada de Dios. ¡Que la Palabra de Dios alimente nuestros corazones y mentes y nos conduzca a la plenitud de la vida!

11/2: Vivimos rodeados de multitud de palabras; sin embargo, ¡cuántas de ellas son palabras vacías! A veces escuchamos también palabras sabias pero que no tocan nuestro destino último. En cambio, la Palabra de Dios sacia nuestra sed de sentido y de verdad sobre nuestra vida. Es la única Palabra siempre nueva: revelándonos el misterio de Dios es inexhaurible, no cesa nunca de ofrecer sus riquezas.

REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.