En su día, a nuestra patrona, a la madre de la Patria le pedimos que podamos superar como hermanos todas las divisiones que intenta anteponer siempre el maligno, el que siempre desparrama.
Que los argentinos podamos unirnos como hermanos, como la gran familia que somos ante los ojos de Dios y de nuestra protectora en el cielo, nuestra
Virgencita De Luján, que siempre amparó a los más pobres y humildes bajo su manto. En su día le pedimos que ruegue por nosotros, y cuide a nuestro Papa Francisco que estamos seguros que ella nos dio.


