ORACIÓN

En la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado Oh Dios, Padre todopoderoso,concédenos la gracia de comprometernos activamenteen favor de la justicia, la solidaridad y la paz,para que a todos…

EL EVANGELIO DE HOY

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 19,30-20,16 Jesús dijo a sus discípulos: «Muchos de los primeros serán los últimos, y muchos de los últimos serán los primeros, porque…

TERCER DOCUMENTO DE TRABAJO

Desde la secretaría del Sínodo Arquidiocesano nos dicen: Con gran alegría compartimos el Tercer Documento de Trabajo de nuestro camino sinodal, “que se propone recoger la reflexión sobre los fundamentos…

AL CLERO DE MARSELLA

«Abramos las puertas de las iglesias y las casas parroquiales, pero sobre todo las del corazón, para mostrar el rostro de Nuestro Señor a través de nuestra mansedumbre, amabilidad y…

SAN LINO, PAPA

Toscano de origen e hijo de Ercolano, Lino habría estudiado en Volterra y después se habría trasladado a Roma, donde encontró a San Pedro y se convirtió al cristianismo. No…

EL EVANGELIO DE HOY

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 8, 4-15 Como se reunía una gran multitud y acudía a Jesús gente de todas las ciudades, Él les dijo, valiéndose de…

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.