Jesús le respondió: «El que beba de esta agua tendrá nuevamente sed, pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más volverá a tener sed. El agua que yo le daré se convertirá en él en manantial que brotará hasta la Vida eterna».
En las misas del sábado a las 19.30 hs y del domingo a las 10 hs, llevemos una botellita o frasco con agua. Durante la misa el P. Luis la bendecirá para llevarla a nuestra casa repitiendo el deseo de la samaritana que al saber cuál era el agua que Jesús le ofrecía le dijo: «…dame de esa agua«.


