HACEN FALTA SABIOS

Fuente: PastoralSJ – Dolores Aleixandre

Los saberes hoy andan bastante diversificados y es inútil tratar de jerarquizarlos: si me cae una mancha de fruta en el mantel o quiero que la coliflor no se ponga amarilla al cocerla, no necesito acudir a Stephen Hawking, sino a mi vecina del 3º. Y si lo que necesito es saber cómo afrontar una decisión o encajar un fracaso, no se lo pregunto al  profesor con mayor record de publicaciones científicas: busco a uno de esos tipos que poseen el arte de vivir y que, cuando se te descoyunta la vida, te ayudan a montarla sabiamente, con indicaciones tan simples como las que traen los muebles de Ikea.

Entre los considerados como sabios los hay de dos clases: unos están titulados y otros no. En los dos grupos hay unos cuantos que dan el pego y, aunque aparentan ser de caoba maciza, enseguida se les ve el serrín prensado que ocultaban bajo el contrachapado. Con Jesús no pasaba eso: no se tituló porque Oxford y Harvard le pillaban a trasmano y se dedicó a la cosa de la madera. Pero sabía tanto sobre cómo vivir buena vida que, entre tablón y tablón, discurrió cómo contárselo a otros. Después de él, otros han aprendido también a hacerlo; no se prodigan en la redes sociales pero si os encontráis con alguno, no lo dejéis escapar: habéis encontrado un tesoro.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


REFLEXIONES VARIAS

¿Por muchos o por todos?

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 18.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

En la oración de este mes, el Santo Padre pide especialmente por los sacerdotes “cuando la soledad pesa, las dudas oscurecen el corazón y el cansancio parece más fuerte que la esperanza”, y ruega que puedan redescubrir que “no son funcionarios ni héroes solitarios, sino hijos amados […] y pastores sostenidos por la oración de su pueblo”.