«Regocíjate, llena de gracia: El Señor está contigo. […] Y he aquí que concebirás un hijo, lo darás a luz y lo llamarás Jesús. Será grande y se le llamará Hijo del Altísimo». (cf. Lc 1,26-38): El anuncio más conocido de la historia es el del Arcángel Gabriel a María. La tradición de la Iglesia identifica en el Anuncio divino por medio del Ángel a la Virgen, y en su dócil aceptación de la voluntad divina, el momento único en que Dios asumió la naturaleza humana, «el Verbo se hizo carne» (cf. Jn 1,14). Para la Iglesia, la Encarnación del Verbo fue una realidad gracias a la libre aceptación del deseo divino por parte de una creatura inmaculada. La Anunciación es por eso celebrada en el calendario litúrgico el 25 de marzo. A María, Gabriel también le reveló: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por lo tanto, el que nazca será santo y será llamado Hijo de Dios». (cf. Lc 1,35). En el Evangelio de Lucas leemos que el arcángel Gabriel «fue enviado» (cf. Lc 1,26); él es por lo tanto, el mensajero de Dios, encargado de explicar a «la virgen desposada con un hombre de la casa de David, llamado José», (cf. Lc 1,27), la forma en que Dios se habría encarnado.

Patrón de las telecomunicaciones

Mencionado varias veces en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, Gabriel, mensajero por excelencia, es el santo patrón de la comunicación. Pío XII, en un Breve apostólico de 1951, consideró oportuno asegurar el beneficio especial de la protección celestial «a estas maravillosas ciencias y a quienes las ponen en práctica o las exploran», es decir, «telegrafiar a los ausentes con maravillosa rapidez, telefonear a distancias extraordinarias, enviar mensajes con ondas de aire y, finalmente, contemplar la visión de las cosas y los hechos que están muy lejos de los lugares donde viven». «Constituimos y declaramos al Arcángel San Gabriel, patrono celestial de esta profesión, de sus especialistas y empleados», escribe el Papa Pacelli. Desde entonces, el Arcángel Gabriel también fue declarado Patrono de la Radio del Vaticano. Además de él, las Escrituras mencionan a los arcángeles Miguel y Rafael, investidos con diferentes tareas. Celebrados antiguamente en muchas fechas diferentes, con las reformas del Concilio Vaticano II, los arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael hoy son recordados en un solo día: su memoria litúrgica ocurre el 29 de septiembre.

Los anuncios del Arcángel Gabriel

Los episodios bíblicos en los que Gabriel es protagonista se narran en el libro del profeta Daniel. En Dn 8, 15-18 el arcángel se manifiesta a Daniel para explicarle el significado de una misteriosa visión, mientras que en una segunda aparición, en Dn 9, 20-27, predice ciertos acontecimientos. En el Evangelio de Lucas (Lc 1, 8-20) aparece cuando comunica a Zacarías el nacimiento de su hijo Juan. «Un ángel del Señor se le apareció, de pie a la derecha del altar del incienso». (Lc 1, 11) «Tu esposa Elizabeth te dará un hijo, y lo llamarás Juan», (Lc 1, 13). Zacarías, incréduloa este anuncio, pide explicaciones, no considerando posible el feliz acontecimiento debido a su vejez y a la avanzada edad de su esposa. La respuesta del Arcángel ofrece más detalles sobre su identidad: «Soy Gabriel, que estoy ante Dios y he sido enviado para hablarte y traerte este feliz anuncio». (cf Lc 1, 19) Gabriel reveló así con mayor claridad que era una criatura celestial, que siempre estaba ante Dios y que era su fiel mensajero.

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