En la audiencia general, el Papa continúa su catequesis sobre el documento conciliar «Lumen gentium», reflexionando sobre el tema de la Iglesia como pueblo de Dios. Subraya que la Iglesia es un solo pueblo, pero incluye a toda la humanidad en su diversidad, y que cada cristiano está llamado a «difundir el Evangelio por todas partes y a todos, para que cada uno pueda entrar en contacto con Cristo».
Categoría: CATEQUESIS SOBRE EL CONCILIO VATICANO II
LA IGLESIA, UNA REALIDAD HUMANA Y DIVINA
En la Audiencia General, el Papa explica que la “complejidad” de la Iglesia no es confusión, sino la unión armoniosa de su dimensión humana y divina.
LA PALABRA DE DIOS, NACIDA DEL PUEBLO DE DIOS Y DESTINADA AL PUEBLO DE DIOS
El Pontífice continúa su catequesis sobre la Constitución conciliar Dei Verbum durante la audiencia general del miércoles en la Sala Pablo VI. Subraya que la Iglesia es el «lugar propio» de la Palabra de Dios. «Ella —afirma— es la única Palabra siempre nueva: al revelarnos el misterio de Dios, es inagotable, nunca deja de ofrecer sus riquezas»
LA ESCRITURA, PALABRA DE DIOS EN PALABRAS HUMANAS
En la Audiencia General celebrada en el Aula Pablo VI, León XIV continúa las catequesis sobre la Constitución conciliar «Dei Verbum», explicando que el Señor «elige hablar» en términos humanos a través de las Escrituras. Su anuncio —advierte— no debe descuidar su origen divino, pero tampoco perder contacto con las esperanzas y los sufrimientos de los creyentes, evitando un lenguaje «anacrónico».
REVELADOR DEL PADRE
En su catequesis sobre la Constitución dogmática Dei Verbum, el Papa León XIV afirmó que Jesucristo es la revelación plena y definitiva de Dios, subrayando que la fe cristiana no se basa en ideas abstractas, sino en un encuentro personal con el Hijo que introduce a los creyentes en la relación filial con el Padre.
LA SAGRADA ESCRITURA Y LA TRADICIÓN
El Papa León XIV habló en la audiencia general sobre la Constitución conciliar Dei Verbum, destacando tres pilares de la fe cristiana: la acción del Espíritu Santo, la unidad entre Sagrada Escritura y Tradición, y la responsabilidad de la Iglesia como custodio del “depósito” de la fe.

