La visita del Santo padre a la Argentina se percibe como un acontecimiento de gracia.
Nuestra historia ha sido una larga sucesión de dolorosas fracturas y desencuentros que la cultura popular llama habitualmente: “la grieta”, grieta que es una herida que duele. En ese marco. la visita de aquel que se presentó en la Plaza de San Pedro augurando la paz del Resucitado es vista como una oportunidad para el reencuentro. Por eso desde el anuncio de la visita del Santo Padre, la Conferencia Episcopal Argentina ha invitado a la comunidad católica a rezar pidiendo al Señor ser una “nación hospitalaria”.
Bienvenido Papa León: Peregrino de la Paz
Te alabamos y te agradecemos, Padre,
por nuestra vida como pueblo.
Con Jesucristo,
queremos poner a las personas en el centro de nuestro actuar,
especialmente a los pobres, los enfermos, los pequeños,
para ser una nación hospitalaria
movida por vínculos que busquen el bien común:
donde la justicia sea la fuerza de la paz.
Que el Espíritu nos guíe en el diálogo
para ser constructores de comunión,
dándonos fuerzas para edificar juntos la civilización del amor
reconociendo en el corazón de cada ser humano,
el lugar donde Tú deseas habitar.
Que podamos ser auténticos testigos de la fe,
manifestando tu misericordia con alegría
y anunciando tu salvación con esperanza.
El Papa León XIV nos convoca y envía.
Junto a nuestra Madre de Luján decimos:
¡Levántate, Argentina,
y camina hacia una patria fraterna!


