Anoche tuvimos el privilegio de compartir la despedida a mi hermano Luis de la Parroquia San Cayetano de Chivilcoy. Junto a Araceli y a nuestro amigo Nico Gangoni, fuimos testigos de la auténtica común unión entre el pastor y sus hermanos, una relación hermosa edificada durante 12 años caminando juntos sirviendo al Señor. Gracias hermosa comunidad de San Cayetano por todo lo que le permitieron vivir a Luis en este tiempo. Siempre les estaremos agradecidos, y seguiremos en contacto porque el corazón supera las distancias. (Cárlos Jáuregui)


