Pacto de las catacumbas para la casa común

2019.10.20 pacto catacumbasLa Iglesia renueva, en el mismo lugar y con el mismo espíritu, el fuerte compromiso firmado el 16 de noviembre de 1965, pocos días antes del cierre del Concilio Vaticano II. Ese fue el día en que cuarenta y dos padres conciliares celebraron la Eucaristía en las Catacumbas de Domitila para pedirle a Dios la gracia de «ser fieles al espíritu de Jesús» al servicio de los pobres. Se firma el documento «Pacto por una Iglesia Sierva y Pobre»: el compromiso asumido es el de colocar a los pobres en el centro del ministerio pastoral. Al texto, también llamado «Pacto de las Catacumbas», se unieron más de 500 padres del consejo.

Pasajes conciliares y nuevos caminos.

Después de 54 años, el legado de los padres conciliares fue recogido por un grupo de participantes en el Sínodo de los Obispos para la región Pan-Amazónica centrado en el tema: «Nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral». El espíritu de aquel día vivido en 1965 en las Catacumbas de Domitila se renovó. Esta mañana, el cardenal Claudio Hummes, relator general en el Sínodo para la Amazonía, presidió la Santa Misa en el mismo lugar, el cementerio subterráneo más grande y antiguo de Roma. Y justo en las Catacumbas de Domitila, estableciendo un fuerte vínculo con el documento firmado en 1965, se firmó un documento titulado «Pacto de las catacumbas para la casa común». Por una Iglesia con rostro amazónico, pobre y servidor, profético y samaritano”.

Crónica de lo acontecido en las Catacumbas de Domitila.

Documento «Pacto de las catacumbas para la casa común»

NOTICIAS DEL PAPA LEÓN


REFLEXIÓN DE LA PALABRA DE ESTE FIN DE SEMANA

REFLEXIONES VARIAS

AGENDA

DÍAS Y HORARIOS

Secretaría:
Miércoles y Viernes: 15:30 a 18:00 hs
Cáritas:
Martes y viernes de 15:00 a 17:30 hs
Misas en la Parroquia:
Miércoles a Sábados: 19.30 hs
Domingos: 10 hs

I SÍNODO ARQUIDIOCESANO – DOCUMENTO FINAL

3 MINUTOS DE RETIRO

INTENCIONES DEL PAPA

Hay enfermedades y condiciones muy graves que, sin llevar a la muerte, se extienden en el tiempo porque son incurables. Esto se vuelve especialmente dramático para quienes están recién comenzando su vida: los niños, y para todo su entorno familiar. El Papa León, en su intención de oración para febrero, nos invita a rezar para que los niños que padecen enfermedades incurables y sus familias reciban la atención médica y el apoyo necesario, sin perder nunca la fuerza y la esperanza.