Señor Jesús, ya estamos acá, en el banquete,
y con nuestras lámparas encendidas más allá de algunos errores, de algunas equivocaciones,
pero todos acá dispuestos a recibirte, a recibir la gracia, a aprovechar la gracia,
a que la gracia sea lo que llene nuestros corazones de tu vida
y se exprese en nuestras instituciones, en nuestras palabras, en nuestra capacidad de amar,
en nuestra capacidad de contagiar a otros el amor que sentimos por Vos,
la alegría de tenerte, la alegría de consumirte,
por eso te pedimos que nos enseñes a ser sabios,
a ser prudentes, a no cometer la necedad de olvidar toda tu fidelidad, tanto amor.
(Oración antes del saludo de paz, 11/11/17)


Todos en la comunidad de San Cayetano
celebrando esta misa…
Todos pecadores, necesitados de perdón,
pero gracias a tu Palabra
dispuestos a perdonar.
Débiles y pobres,
pero gracias a tu Palabra
confiados en tu infinito amor y misericordia.
Y tentados por el egoísmo en todas las formas,
pero servidores, o dispuestos,
gracias a tu Palabra,
a ser servidores humildes de los demás.
Por eso, gracias Jesús
por el alimento de tu Palabra
y bienvenido por el alimento de la Eucaristía
que nos fortalece, que nos renueva y que nos anima.
(Oración antes del saludo de paz, 1/10/16)

A Tí Señor Jesús,
que en la Misa nos ayudás a vivir,
nos enseñás a vivir.
Porque en la Misa tenemos la mesa, el pan,
para compartir, para no sentirnos solos,
para aprender a reconocernos como hermanos,
para vivir felices en tu presencia.
Y esto es lo que tenemos que buscar en la vida.
Y esto es lo que nos enseñás a buscar en la vida,
a no ir detrás
de tentaciones y búsquedas egoístas,
sino a buscarnos como hermanos,
a buscarte a Vos
como nuestro Padre y nuestro Señor,
y encontrar en todo esto la verdadera felicidad.
Por eso, ayudanos en tu paz, en tu amor,
a saber ser discípulos tuyos,
a seguirte en todo esto.
Amén.
(Oración antes del saludo de paz, 17/9/16)

Señor Jesús,
en la medida que seamos sólo tuyos
sabremos ser como Vos,
y entonces podremos entender,
como entendió Madre Teresa,
que esta maravilla,
esta belleza de poder recibirte,
de poder comerte,
de poder tenerte en nuestro corazón,
no es para nosotros solos,
hay muchos que te esperan,
hay muchos que te necesitan,
nosotros que tenemos esta alegría
tenemos que llevarte
para llevar paz,
para aprender a vivir unidos,
para aprender a vivir como hermanos…
ayudanos a comerte.
(Oración antes del saludo de paz, 3/9/16)

Señor Jesús,
decía la Carta a los Hebreos
que estamos cerquita de la Jerusalén Celestial,
de la Asamblea de los Justos.
Y cada vez que venimos acá,
a compartir esto nos acercamos más,
estamos en comunión con todos ellos.
Y todos ellos están allá
porque vivieron humildemente,
porque vivieron tu Palabra,
porque vivieron al servicio de los hermanos.
Por eso, que esta comunión,
estos dones,
que tu gracia…
nos ayuden a vivir de esa manera.
(Oración antes del saludo de paz, 27/8/16)

Estamos en este banquete
que nos prepara para el Gran Banquete.
Estamos como buscadores de paz,
preparándonos para la eterna y definitiva paz,
y queremos vivir unidos
para que podamos de esa manera, después,
gozar de esa comunión de todos en el cielo.
Por eso, para todo ésto que cuesta tanto,
para todo esto que nos encuentra, a veces,
tan débiles, tan limitados…
queremos tu Alimento,
queremos tu Palabra,
queremos tu Vida,
queremos tu Paz.
(Oración antes del saludo de paz, 20/8/16)

Señor,
que nos libras de todos estos males:
de la avaricia, del egoísmo,
de la vanidad, del orgullo
para que podamos hacer crecer en nosotros
el amor, la libertad, el servicio, la paz.
Ahora, en un ratito nomás
te vamos a compartir una vez más,
te vamos a recibir en la comunión…
Que ese Alimento nos fortalezca,
que ese Alimento nos libere,
que ese Alimento nos impulse
a ir al encuentro de los hermanos con tu paz.
(Oración antes del saludo de paz, 30/7/16)

Señor Jesús,
que nos enseñás a rezar al Padre
con alegría, con amor,
libremente, confiadamente.
Que nos enseñás a pedir el pan de cada día
y te transformás Vos también
en Pan de cada día
y en alimento de Vida Eterna.
Ayudanos a confiar tanto en el Padre
que eso nos libere
para ir al encuentro de los hermanos,
a sentirlo Padre,
y a sentirnos hermanos.
(Oración antes del saludo de paz, 23/7/16)

Señor Jesús,
que nos llamas y nos envías a llevar la paz, a anunciar el Reino, a sanar.
Nos cuesta todo ésto porque nos cuesta la paz,
nos cuesta anunciar tu presencia,
nos cuesta vivir de acuerdo a ese anuncio.
Es por eso que necesitamos venir a la mesa,
por eso necesitamos comer
para reafirmar nuestro si,
para reafirmar nuestra vocación.
Por eso, alimentanos con tus dones,
alimentanos y hacenos creer
que la misión es posible,
que el Reino está cerca,
que tu paz, y tu salud, y tu bien
están al servicio de los hermanos.
(Oración antes del saludo de paz, 2/7/16)

Señor  Jesús,
ayudanos a que nos domine
el Espíritu de Paz,
el Espíritu de Amor,
el Espíritu de Misericordia.
Ayudanos a comportarnos
como verdaderos servidores y testigos tuyos.
Vale la pena ser tus testigos.
Seguirte a Vos es seguir la paz,
es seguir el encuentro,
es seguir la unidad,
es seguir el diálogo.
Por eso te pedimos tu fuerza
y la fuerza del Espíritu
para poder vivirlo.
(Oración antes del saludo de paz, 25/6/16)

Jesús,
ayudanos a cargar la cruz de cada día
que es la vida nuestra de cada día,
con sus alegrías y sus penas,
con sus aciertos y sus errores,
pero con Vos,
libres,
capacitados para el amor,
para el encuentro,
para la paz…

(Oración antes del saludo de paz, 18/6/16)

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