«LES ASEGURO QUE SI EL GRANO DE TRIGO QUE CAE EN LA TIERRA NO MUERE, QUEDA SOLO, PERO SI MUERE, DA MUCHO FRUTO» (Juan 12, 20-33)

Si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda infecundo; pero si muere, da mucho fruto. El Señor no se limita a sufrir, mientras preanuncia su pasión y es ya llegada su hora, sino que expone además las motivaciones que le hacen dulce el sufrir y las razones por las que se derivarán tan grandes ventajas. De lo contrario, no hubiera optado por el sufrimiento, ya que nadie podía obligarle a aceptarlo en contra de su voluntad. Si su grado de mansedumbre fue tan elevado que no se arredró ante las más crueles penalidades, fue precisamente por su extremado amor y su grandísima solicitud para con nosotros.
Y así como el grano de trigo, sembrado, produce una multitud de espigas sin por ello sufrir disminución, conservando más bien toda su virtualidad en cada uno de los granos de la espiga, así también el Señor murió y, abiertas de par en par las profundidades de la tierra, se llevó consigo las almas de los hombres.. Y lo hizo de forma que, de esta ganancia, participasen todos. Y esto, porque el fruto de la pasión de Cristo es la vida de todos. Su muerte se ha convertido efectivamente en un germen de vida.» (San Cirilo de Alejandría)

Breve oración para rezar este día:
        JESÚS, GRACIAS POR TU HUMILDAD Y TU ENTREGA.
        QUE POR EL MISMO CAMINO LLEGUEMOS A LA PASCUA
        Y LO TRANSITEMOS DE LA MISMA MANERA QUE VOS. AMEN

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