“SE APARECIÓ A LOS ONCE, MIENTRAS ESTABAN COMIENDO Y LES REPROCHÓ SU INCREDULIDAD PORQUE NO HABÍAN CREÍDO A QUIEN LO HABÍA VISTO RESUCITADO” (Marcos 19, 9- 15)

“María Magdalena, cuando llegó al sepulcro y no encontró allí el cuerpo del Señor, creyó que alguien se lo había llevado, y así lo comunicó a los discípulos. Ellos fueron también al sepulcro, miraron dentro y creyeron que era tal como aquella mujer les había dicho. Y dice el evangelio acerca de ellos: Los discípulos se volvieron a su casa. Y añade a continuación: Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando.
Lo que hay que considerar en estos hechos es la intensidad del amor que ardía en el corazón de aquella mujer, que no se apartaba del sepulcro, aunque los discípulos se habían marchado de allí. Buscaba al que no había hallado, lo buscaba llorando y, encendida en el fuego de su amor, ardía en deseos de aquel a quien pensaba que se lo habían llevado. Por esto, ella fue la única en verlo entonces, porque se había quedado buscándolo, pues lo que da fuerza a las buenas obras es la perseverancia en ellas, tal como afirma la voz de aquel que es la Verdad en persona: El que persevere hasta el final se salvará.
Primero lo buscó, sin encontrarlo; perseveró luego en la búsqueda, y así fue como lo encontró; con la dilación, iba aumentando su deseo, y este deseo aumentado le valió hallar lo que buscaba. Los santos deseos, en efecto, aumentan con la dilación. Si la dilación los enfría, es porque no son o no eran verdaderos deseos. Todo aquel que ha sido capaz de llegar a la verdad es porque ha sentido la fuerza de este amor” (San Gregorio Magno)

Breve oración para rezar este día:
        Padre del cielo, Tú que por Cristo nos reconciliaste contigo,
        danos la paz a nosotros y a todos los hombres del mundo.Amén.


“AL BAJAR A TIERRA VIERON QUE HABIA UN FUEGO PREPARADO, UN PESCADO SOBRE LAS BRASAS Y PAN. JESÚS LES DIJO: VENGAN A COMER” (Juan 21, 1- 14)

” Para el pez, creado para vivir en el agua, resulta mortal sacarlo del mar. Se le priva de su elemento vital para convertirlo en alimento del hombre. Pero en la misión del pescador de hombres ocurre lo contrario. Los hombres vivimos alienados, en las aguas saladas del sufrimiento y de la muerte; en un mar de oscuridad, sin luz. La red del Evangelio nos rescata de las aguas de la muerte y nos lleva al resplandor de la luz de Dios, en la vida verdadera. Así es, efectivamente: en la misión de pescador de hombres, siguiendo a Cristo, hace falta sacar a los hombres del mar salado por todas las alienaciones y llevarlo a la tierra de la vida, a la luz de Dios. «Con esto hizo el Señor una comida para aquellos discípulos suyos, a saber, con el pez que habían visto sobre las brasas y con algunos de los que habían cogido y con el pan que ellos habían visto, según la narración. El pez asado es Cristo sacrificado. Él mismo es el pan bajado del cielo. A este pan se incorpora la Iglesia para participar de la eterna bienaventuranza. Y por eso dice: “Traed los peces que ahora habéis cogido”, para que cuantos abrigamos esta esperanza podamos por medio de estos discípulos, en los cuales se puede ver figurada la totalidad de todos nosotros, tomar parte en tan excelente sacramento y quedar asociados a la misma bienaventuranza. Esta es la comida del Señor con sus discípulos, con lo cual el Evangelista San Juan, aun teniendo muchas cosas que decir de Cristo, y absorto según mi parecer en alta contemplación de cosas excelsas, concluye su Evangelio». (San Agustín)

Breve oración para rezar este día:
        Jesús, Tú que concedes paz y alegría a todos los que creen en ti,
        danos vivir como hijos de la luz y alegrarnos de tu victoria. Amen.

“¿POR QUÉ SE LES PRESENTAN ESAS DUDAS? MIREN MIS MANOS Y MIS PIES, SOY YO MISMO. TÓQUENME Y VEAN” (Lucas 24, 35- 48)

“Así, pues, la pasión del Salvador es la salvación de la vida humana. Para esto quiso morir por nosotros, para que nosotros, creyendo en él, viviéramos para siempre. Quiso hacerse como nosotros en el tiempo, para que nosotros, alcanzando la eternidad que él nos promete, viviéramos con él para siempre.
Por esto la comunidad de los fieles, alimentada en el regazo maternal de la Iglesia, formando un solo pueblo, adora al Dios único en tres personas, cantando el salmo de la festividad por excelencia: Éste es el día en que actuó el Señor: sea él nuestra alegría y nuestro gozo.
¿De qué día se trata? De aquel que nos da el principio de vida, que es el origen y el autor de la luz, esto es, el mismo Señor Jesucristo, quien afirma de sí mismo: Yo soy el día; quien camina de día no tropieza, esto es, quien sigue a Cristo en todo llegará, siguiendo sus huellas, hasta el trono de la luz eterna; según aquello que él mismo pidió al Padre por nosotros, cuando vivía aún en su cuerpo mortal: Padre, quiero que todos los que han creído en mí estén conmigo allí donde yo esté; para que, así como tú estás en mí y yo en ti, estén ellos en nosotros.” (Homilía del siglo II)

Breve oración para rezar este día:
        Sálvanos, Señor Jesús,
        muestra tu amor y tu misericordia al pueblo que confía en tu resurrección
        y, compadecido de nosotros, defiéndenos hoy de todo mal. Amen.

“HOMBRES DUROS DE ENTENDIMIENTO. ¿NO ERA NECESARIO QUE EL MESÍAS SOPORTARA ESOS SUFRIMIENTOS PARA ENTRAR EN SU GLORIA?” (Lucas 24, 13- 35)

“El Mesías, pues, tenía que padecer, y su pasión era totalmente necesaria, como él mismo lo afirmó cuando calificó de hombres sin inteligencia y cortos de entendimiento a aquellos discípulos que ignoraban que el Mesías tenía que padecer para entrar en su gloria. Porque él, en verdad, vino para salvar a su pueblo, dejando aquella gloria que tenía junto al Padre antes que el mundo existiese; y esta salvación es aquella perfección que había de obtenerse por medio de la pasión, y que había de ser atribuida al que nos guiaba a la salvación, como nos enseña la carta a los Hebreos, cuando dice que él es el que nos guía a la salvación, perfeccionado por medio del sufrimiento.
. Por esto el Señor, en la oración que dirige al Padre antes de su pasión, le pide que lo glorifique con aquella gloria que tenía junto a él, antes que el mundo existiese”. (San Anastasio de Antioquía, Siglo VI)

Breve oración para rezar este día:
        Jesús, vos que prometiste estar con tus discípulos hasta el fin del mundo,
        quédate hoy con nosotros y sé siempre nuestro compañero. Amen.

“SUBO A MI PADRE Y PADRE DE USTEDES; A MI DIOS, EL DIOS DE USTEDES” (Juan 20, 11- 18)

“María Magdalena, cuando llegó al sepulcro y no encontró allí el cuerpo del Señor, creyó que alguien se lo había llevado, y así lo comunicó a los discípulos. Ellos fueron también al sepulcro, miraron dentro y creyeron que era tal como aquella mujer les había dicho. Y dice el evangelio acerca de ellos: Los discípulos se volvieron a su casa. Y añade a continuación: Fuera, junto al sepulcro, estaba María, llorando.
Lo que hay que considerar en estos hechos es la intensidad del amor que ardía en el corazón de aquella mujer, que no se apartaba del sepulcro, aunque los discípulos se habían marchado de allí. Buscaba al que no había hallado, lo buscaba llorando y, encendida en el fuego de su amor, ardía en deseos de aquel a quien pensaba que se lo habían llevado. Por esto, ella fue la única en verlo entonces, porque se había quedado buscándolo, pues lo que da fuerza a las buenas obras es la perseverancia en ellas, tal como afirma la voz de aquel que es la Verdad en persona: El que persevere hasta el final se salvará.
Primero lo buscó, sin encontrarlo; perseveró luego en la búsqueda, y así fue como lo encontró.” (San Gregorio Magno)

Breve oración para rezar este día:
        CRISTO SALVADOR,
        QUE EN TU RESURRECCIÓN ANUNCIASTE LA ALEGRÍA A LAS MUJERES Y A LOS APÓSTOLES,
        Y SALVASTE AL UNIVERSO ENTERO,
        CONVIÉRTENOS EN TESTIGOS DE TURESURRECCIÓN. AMEN.

“ALÉGRENSÉ. NO TEMAN, AVISEN A MIS HERMANOS QUE VAYAN A GALILEA Y ALLÍ ME VERÁN” (Mateo 28, 8- 15)

“El Resucitado es el que nos repite también a nosotros, al igual que lo hizo con estas mujeres que permanecieron al lado de Jesús durante la Pasión, que no tengamos miedo al recibir el mensaje del anuncio de su resurrección. El que se encuentra con Jesús resucitado y dócilmente se pone a seguirle, no tiene nada que temer. Este es el mensaje que los cristianos son llamados a difundir hasta los extremos de la tierra. La fe cristiana, como sabemos, no nace por acoger una doctrina sino del encuentro con una persona: Cristo muerto y resucitado. En nuestra existencia cotidiana hay numerosas ocasiones para comunicar a los otros nuestra fe de una manera simple y convencida, de tal manera que es posible que su fe nazca del encuentro con nosotros” (Benedicto XVI)

Breve oración para rezar este día:
        SEÑOR JESÚS,
        QUE VENCISTE EL PECADO Y LA MUERTE CON TU RESURRECCIÓN;
        DANOS LA GRACIA DE VIVIR
        DE ACUERDO CON LA FE QUE RENOVAMOS Y CELEBRAMOS EN ESTAS FIESTAS.
        AMEN.

Resucitado 33Reflexión del servicio bíblico latinoamericano sobre el domingo de pascua.

Para este domingo de Pascua nos ofrece la liturgia como primera lectura uno de los discursos de Pedro una vez transformado por la fuerza de Pentecostés: aquél que pronunció en casa del centurión Cornelio, a propósito del consumo de alimentos puros e impuros, lo que estaba en íntima relación con el tema del anuncio del Evangelio a los no judíos y de su ingreso a la naciente comunidad cristiana. Leer más →

“SI HEMOS MUERTO CON CRISTO,CREEMOS QUE TAMBIÉN VIVIREMOS CON EL. SABEMOS QUE CRISTO DESPUÉS DE RESUCITAR, YA NO MUERE MÁS PORQUE LA MUERTE YA NO TIENE PODER SOBRE ÉL” (Romanos 6, 3- 11)

“así como Cristo fue resucitado de entre los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en una vida nueva. Si hemos sido sepultados con Cristo, en cuanto que hemos muerto al pecado, es lógico que al resucitar Cristo de entre los muertos, resucitemos también nosotros con él; y al subir él a los cielos subamos también nosotros con él; y al sentarse él a la derecha del Padre, sabemos que también nosotros nos sentaremos con él en los cielos, según lo que el Apóstol dice en otro lugar: Nos ha resucitado con Cristo Jesús y nos ha sentado en el cielo con él. Resucitó Cristo por la gloria del Padre; y si nosotros estamos muertos al pecado, hemos sido sepultados con Cristo, y todo el que viere nuestras buenas obras da gloria a nuestro Padre que está en el cielo, con razón se dirá de nosotros que hemos resucitado con Cristo, para que andemos en una vida nueva.
Andemos en una vida nueva, mostrándonos al que nos resucitó con Cristo, nuevos cada día y como quien dice más hermosos, reflejando en Cristo, como en un espejo, el esplendor de nuestro rostro, y proyectando en él la gloria del Señor, nos vayamos transformando en su imagen, como Cristo, resucitado de entre los muertos, subió de la humildad de nuestra tierra a la gloria de la majestad paterna” (Orígenes, siglo III)

Breve oración para rezar este día:
        ESTE ES EL DIA QUE HIZO EL SEÑOR
        ALEGREMONOS Y REGOCIJEMONOS TODOS EN EL. AMEN.

CON MUCHA ALEGRÍA CELEBRAMOS LA PASCUA DEL SEÑOR. EL PASO DE JESÚS POR NUESTRA VIDA, LIBERÁNDONOS DEL PECADO Y DE LA MUERTE Y REGALÁNDONOS LA GRACIA DE SER HIJOS DE DIOS.
Y ADEMÁS NOS UNE COMO IGLESIA, COMO COMUNIDAD.
EN LA PROPUESTA DE PENSAR Y VIVIR LA REVOLUCIÓN DE LA TERNURA QUE NOS HACE EL PAPA FRANCISCO QUISIMOS VIVIR LA CUARESMA COMO EL TIEMPO PROPICIO PARA LIMPIAR NUESTRO CORAZÓN Y ESTRENAR UNO NUEVO EN PASCUA.
GRACIAS A TODOS LOS QUE ACOMPAÑARON, PARTICIPARON Y PUSIERON SUS DONES PARA QUE PODAMOS VIVIR INTENSAMENTE LA PASCUA Y SU PREPARACIÓN.
GRACIAS A LAS PERSONAS, ESPACIOS, CENTROS MISIONEROS Y SERVICIOS QUE PUSIERON AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD SUS DONES Y TALENTOS.
QUE JESÚS RESUCITADO NOS SIGA ACOMPAÑANDO, CAMINANDO AL LADO NUESTRO AL ENCUENTRO DE NUESTROS HERMANOS PARA ANUNCIARLES QUE ESTA VIVO.

ESTE SÁBADO CELEBRAMOS LA RESURRECCIÓN DE JESÚS EN EL TEMPLO PARROQUIAL DESDE LAS 20:00HS.
MOMENTO HERMOSO DE CELEBRACIÓN, REFLEXIÓN Y CANTO.

  • FUEGO NUEVO
  • PREGÓN PASCUAL
  • LA PALABRA QUE ANUNCIA LA RESURRECCIÓN
  • EL AGUA NUEVA
  • LA EUCARISTÍA PARA CELEBRAR NUESTRA VIDA CRISTIANA EN COMUNIDAD.